Pasamos toda la vida temiéndole a la equivocación, sin darnos cuenta que ella es parte de nuestra existencia. La vida es una maestra que usa la equivocación como herramienta de enseñanza del aprendizaje que debemos llevar acabo. No soy la excepción, yo también era parte del club de los que han temido a equivocarse, hasta que descubrí el secreto que se esconde detrás de cada equivocación.
¿Conoces a alguien que no lo ha hecho? Yo no. Todos hemos equivocado millones de veces, y gracias a cada una de ellas hoy gozamos del privilegio de hacer las cosas bien. Si tomamos el ejemplo de nuestra niñez, veremos que para caminar bien hoy, tuvimos que caer muchas veces, y gracias a esas caídas hoy corremos. Cuántas veces entramos en un camino sin salida durante una trayectoria, y luego salimos, pero al salir no volveremos a entrar porque ya sabemos que este camino no nos llevará al destino deseado. Tal vez algunos vuelvan a entrar, pero no importa, llegará el momento en el cual que su cerebro sabrá que allí no se debe entrar porque no hay salida.
Cada cabeza es un mundo, eso es más que cierto, por eso que el proceso de enseñanza de cada quien es diferente. El punto es, sin importar el tiempo que tomamos en aprender de nuestros errores, de nuestras equivocaciones, un día, dejaremos de hacer lo mismo. Por qué le temes tanto? Crees que por temerle dejarás de cometerla? Por supuesto que no. Qué piensa si te digo hagas lo que hagas la estás cometiendo de todas formas? No te estoy diciendo que te dejes llevar por ella, sólo quiero que entiendas que es parte de tu vida, y que quieras o no, vives equivocándote.
Si tomamos el ejemplo de la equivocación más grande de la humanidad, denominada descubrimiento de América, un acontecimiento histórico acaecido el 12 de octubre de 1492. Consiste en la llegada a América de una expedición dirigida por Cristóbal Colón por mandato de los Reyes Católicos, Isabel de Castilla y Fernando de Aragón. Colón había partido del Puerto de Palos dos meses y nueve días antes y, tras cruzar el océano Atlántico, llegó a una isla del continente americano, Guanahani, pero creyeron que habían llegado a la India como era planeado. Este hecho es uno de los momentos fundamentales de la historia universal y representa el encuentro de dos mundos que habían evolucionado independientemente desde el poblamiento de América.
Varios años después de la llegada de Colón, los europeos fueron percatándose de que el lugar al que habían llegado no estaba conectado por tierra a Europa y el resto, como se esperaba de la India, sino que formaba un continente distinto. Fue hasta el año 1507 que se le comenzó a llamar América. No todas las equivocaciones son malas, todo depende de cómo la consideras, porque ellas están para enseñarnos a conocernos mejor.
Son oportunidades para que el cerebro construya un puente que le favorece éxito en el futuro. Cuando corregimos un error, nuestro cerebro crea un nuevo cableado que lo guía a tomar mejores decisiones la próxima vez. El mayor aprendizaje no proviene de lo que hemos memorizado, mucho menos de lo que hemos visto, sino de lo que hemos aprendido con cada fracaso, cada equivocación sin importar su índole.
La mejor manera de vivir una vida plena es aceptar las cosas que no podemos cambiar, y equivocarse es una de ellas. En vez de lamentarnos a diario, quedarnos alejados de todo y de todos, es momento de aprender a vivir con el porcentaje de certeza que poseemos, y con la otra parte. En una vida de 100%, imagínate por un momento que lo que sabemos es sólo un 25%, y los que desconocemos son 75%. Si usamos nuestra vida como una ecuación de f(X) en la cual usamos lo que sabemos para buscar aquello que no sabemos, verás que no todo es malo.
Equivocarse es igual a la muerte, todos lo haremos, y no hay forma de escaparse. Si vives haciendo planes sabiendo que en cualquier momento puedes morir, porque no hacer lo mismo con ella. Equivócate, no a propósito, sino para descubrir todos aquellos que no sabes, y que necesitas para sobrevivir en este mundo lleno de maravillas. En el momento que dejarás de tener miedo a la equivocación, en este instante nacerá un nuevo tú que jamás habías conocido, y lograrás cosas que nunca creías que podrías haber logrado.
Vive! Vive sin miedo al fracaso, vive sin miedo a equivocarte, no te prives de nada, la equivocación es parte del aprendizaje; gracias a que alguien no le temó, hoy tenemos la luz eléctrica y tantas cosas que disfrutamos gracias a ella. Si sigues temiendo a la equivocación te estás equivocando como persona, y lo que más temes se convertirá en tu realidad. No tienes nada que perder, en cambio tendrás no solamente una historia por contar, sino muchas cosas para enseñar. No lo olvides, la equivocación es la herramienta que necesitas para aprender hacer las cosas como se debe, por eso, te pido que no la temes. Goza aprendiendo de cada una de tus equivocaciones.