En un mundo que a menudo nos exige darlo todo a los demás, familia, pareja, trabajo, amigos y comunidad, es fácil olvidar que también nosotras merecemos nuestras propias generosidades. Como mujer, el mundo espera que seamos, cuidadoras, trabajadoras, comprensivas, tolerantes, pero ¿cuántas veces se han detenido a pensar en nosotras? o en pensar en lo que necesitamos, tanto como persona y como mujer. Incluso nosotras mismas, nunca nos hemos detenido un momento para pensar en nuestras propias necesidades, en darnos este amor, esa comprensión, la compasión, muestra de apoyo y paciencia que a menudo brindamos a los demás.
Muchas mujeres no se cuidan de sí mismas por miedo al qué dirán, no se atreven a ofrecerse los cuidados personales porque se juzgan y se preguntan qué van a decir de ellas, como si fuera un crimen que estaban cometiendo. Algunas hasta llegan a calificar de egoístas como amarse a uno mismo sea un pecado mortal. !Pero No! Quererse, ser generoso, demostrar gratitud y agradecimiento, felicitarse no tiene nada de malo, ni tampoco es un acto egoísta, mucho menos se trata de ser egocéntrico. Yo personalmente, lo considero un acto heroico, porque es algo que debería de ser fácil de hacer, sin embargo la sociedad lo pone con un alto costo que nos cuesta mucho llegar a su precio, por eso que cada vez que veo a una mujer queriéndose, para mi es una heroína.
Hoy, al hablar de generosidad no te estoy pidiendo que abandones tus responsabilidades para centrarse simplemente en ti, al contrario, mi petición en este artículo es rogarte que encuentres un equilibrio, que te permites sentir, descansar, equivocar, crecer, aprender y ser empática contigo al igual que lo eres con los demás, porque lo mereces. Ser generosa contigo es una forma de empezar por respetarte, una manera de decir a los demás qué sabes quién eres y lo que vales, porque tú eres la primera persona en valorarte como a ti te gustaría que alguien lo hiciera.
Es elegir por hablarte con respeto, para que los demás puedan modelar tu forma a la hora de dirigirse a ti.
Es comenzar por decir NO sin culpa y SÍ con convicción.
Es permitirte disfrutar sin tener el deseo de rogar, mucho menos de aguantar.
Quizás nunca lo has pensado, pero déjame confesarte algo, ‘’la generosidad tiene un impacto colectivo’’. Cuando una mujer se ama, se cuida y se respeta, inspira y motiva a las demás en hacer lo mismo; se conecta con el mundo femenino telepáticamente. Le enseña al mundo como debe ser tratada de ahora en adelante. Para terminar, si compartimos nuestras experiencias, conocimientos y apoyo, creamos redes de fortaleza que benefician a todas.
Ahora, tal vez si me tuvieras enfrente me preguntarás sobre, ¿cómo puedo lograr ser generosa conmigo y por donde debo comenzar? Y yo, con mucho amor te respondería de la siguiente forma:
Empieza por:
Romper con la competencia innecesaria, y empieza por celebrar tus logros, sin mirar sus tamaños, simplemente celebrarlos porque te costaron tiempo, lágrimas y esfuerzo.
Amarte por quien tu eres y aceptarte, porque muchas veces, no recibimos amor de parte de los demás porque nunca nos hemos demostrado amor a nosotras mismas; solamente nos enfocamos en dar, e incluso en pedirlo a alguien sin mostrarle a esa persona como amarnos, o como nos gustaría sentirnos. A raíz de eso, llegamos a confundir cualquier gesto de atención con amor, justificando las indiferencias y el abuso por romanticismo, cuando es simplemente un desamor que deberíamos poder aceptar sin ninguna culpabilidad tanto de nuestra parte como de la otra. Pero, al amarte, empezarás por ser honesta contigo y por decirte la verdad sin importar el dolor que eso te cause.
Comienza por hablarte con amor y admiración…En pocas palabras, ENAMÓRATE DE TI. Debemos ser nuestra persona favorita, nuestra fan, nuestra amiga íntima y confidente. Evitar utilizar malos adjetivos para describirte, porque los demás usarán los mismos para referirse a ti, y eso es algo que te podrá lastimar mucho.
!Dedicate tiempo!Otra parte muy importante que debes tener en cuenta es que cuando pasas tiempo contigo, aprendes a conocerte mejor como persona y como mujer, conocerás tus puntos fuertes y débiles. Tendrás la capacidad de pasar tiempo contigo sin temer a la soledad, ni al desamor. Aprenderás a salir contigo, a dedicarte canciones, hacerte bella simplemente por ti, sin que nadie te lo pida o que te la ordene. Cuando logras hacer todo lo mencionado anteriormente, serás una mujer lista para amar y ser amada, con una autoestima basada en experiencias, aptitudes y no mentiras ni engaños. Tendrás suficiente madurez para influir en los demás y vivir según tus reglas y principios.
!Un abrazo!
Campeona